please, look around now to locate the closest emergency exit to your seat

 

 

pienso en muchas cosas que he tratado de olvidar para no sentir mientras otra vez el avión despega,

por cada mil millones de kilómetros recorridos, los trenes tienen una tasa de fatalidad

doce veces mayor que el transporte aéreo, y los automóviles de sesenta y dos veces mayor en comparación,

−esto lo sé porque me acostumbré a abrazar desgracias ajenas:

estudio una ciencia exacta que los aeropuertos esconden muy detrás de las despedidas

y aquella nos ha permitido sentir un tipo de tristeza para la que nuestros padres nunca tuvieron

tiempo−

entendí entonces que la historia de la aviación no es muy diferente a la historia de la soledad:

en 1899, los hermanos wright empezaron a fabricar sus primeros planeadores prototipo

cien años más tarde, mi madre daría a luz a su primera hija

los padres reconstruyen a los hijos una y otra vez:

−miramos al cielo constantemente sabiendo

que una de las dos se irá pronto−

cuando el hombre miraba el cielo

ícaro ya había heredado las alas (con eso también heredó la posibilidad de abandonarnos

de abandonarse)

las cosas que dejemos de sentir en algún momento se dilatarán entre nosotros

y orgullosos de haberle perdido el miedo a los vuelos de madrugada, diremos:

no es huir

es

progresar

así es como los ciclos de los líquenes continúa

padres / hijos / hermanos / novios / amigos

podemos vivir para siempre retroalimentándonos con nuestros propios recuerdos

 

mañana es lunes, nada será muy diferente a otros días:

la probabilidad de morir en un accidente aéreo es de 1 en 11 millones,

nunca ha sido necesario decir

chau

hasta

pronto

siempre se pueden encontrar nuevas maneras de ir dejando gente en el camino

aun sin estar yendo a ningún lado

 

ante cualquier emergencia no debe arrepentirse de nada

por favor, recuerde el rostro de su ex novio favorito al gemir

permanezca en su asiento

sea amable

déjese caer

 

emergency opening

 

Valeria Román Marroquín, poema

Eleki Hobosigns, ilustración

Andy Mountains, música